13 señales que indican que deberías ponerle fin a tu relación

Lun, 10/31/2016 - 16:21
Como dice la canción de Cerati, 'Decir adiós es crecer'

¿Alguna vez te has encontrado en esa posición incómoda de saber que el punto donde estás parada no te agrada pero tampoco puedes avanzar y dejarlo atrás? Muchas veces lo mejor es ponerle un punto final a esa relación, porque ya se ha convertido en todo menos en una relación de pareja. 

Si todavía tienes dudas acerca de cuándo es el tiempo de decir adiós y poner un punto final, la experta y sexóloga panameña, Maritere S. Lee, nos da estas 13 señales.

1. De repente, todo lo que hace te comienza a irritar: no importa qué tan serio o qué tan inocente sea lo que haga, explotas y no lo puedes soportar. Simplemente es intolerable, te dan ganas de explotar, de torcer los ojos y de gritarle cuanta cosa se te viene a la cabeza. Simplemente le has perdido la paciencia y el respeto. Esto ocurre porque ya has dejado de enfocarte en las cosas positivas que tiene y solo miras lo negativo. Si te es sumamente difícil redirigir tu visión hacia lo positivo, antes de que se hagan más daño, recomiendo que mejor busques la ruta más rápida hacia la salida de emergencia.

2. Ya no te agrada: te desencantaste. Esto ocurre cuando pasas la etapa del enamoramiento y la pasión, cuando uno anda ciego y todo lo ve encantador. Entonces aparecen los verdaderos colores de las personas, los esqueletos en el clóset, los traumas, las peleas, los dramas, las perezas y cuantas otras cosas. Si una vez “salido el cobre” de cada quien, no se gustan, o no te gusta, yo te pregunto... ¿qué haces ahí?

3. Tienen diferentes prioridades: ¿de qué sirve el amor si no va hacia la misma dirección? Creo que esta pregunta engloba este apartado. Digo, pueden amarse con toda el alma, pueden desearse con toda la pasión ardiente del mundo, pueden ser las almas gemelas del universo, hasta sus signos zodiacales y ascendentes pueden ser compatibles, es más, hasta en vidas pasadas pudieron ser parejas, pero si no tienen similares visiones, principios ni planes de vida, no van para ningún lado, lo siento.

4. Ya no se divierten juntos: esto es tan básico. Solían pasarla bien no importara lo que estuviesen haciendo. Es más, podían pasarse el día entero encerrados en casa, se sentía tan bien porque la simple presencia del otro era divertida, enriquecedora y alegre, pero ahora es pesada, estresante y bastante tensa; al punto que dan ganas de salir huyendo y encontrar refugio en otros lugares como con los amigos, la familia o en el peor de los casos, en el trabajo, ¿quién lo diría? ¡El trabajo es más divertido que la pareja!

5. No le extrañas cuando no está presente: si no le extrañas cuando no están juntos, es más, si te sientes en paz o aliviado, buscando excusas para pasar tiempo separados, es tiempo de replantearte la posible separación.

6. Hay maltrato físico y/o psicológico: terminar es la opción número uno, lo correcto, inminente e indiscutible. Es lo que hay que hacer en estos casos, el maltrato no debe ser tolerado bajo ninguna razón.

7. Vives comparando tu relación con la de los demás: sientes celos de otras relaciones. Desde tu sentir y pensar, todo el mundo pareciera estar mucho más feliz y autorrealizado. Estás constantemente comparando a tu pareja con otras personas, y generalmente siempre pierde o te decepciona. Definitivamente esta es una señal clara de que no te sientes a gusto con tu pareja.

8. Todo lo que hacen es pelear: de un tiempo para acá, y me refiero a un tiempo bastante considerable, cualquier conversación o actividad se vuelve una pelea segura. Lo que ocurre en estos casos es que cuando se va agotando el amor, la admiración y el respeto, lo único que queda para aferrarse son las peleas, la rabia compartida como vínculo.

9. Ya no le encuentras atractivo: se leerá superficial pero es verídico, si tu pareja ya no te atrae, te estimula los sentidos, si ya no la deseas, y por el contrario, la vez que desagradable, poco apetecible, es hora de replantearse las cosas. La atracción es uno de los componentes más importantes en toda relación romántica. Y si tu pareja no te atrae como para estar cerca y acariciarle, ¿qué queda?

10. Ya no puedes imaginarte un futuro juntos: cuando piensas en hijos, matrimonio, hogar, vejez, el compartir las distintas etapas de tu vida, te es muy difícil visualizar a tu pareja en tus planes. No te imaginas compartiendo con su familia, ni tampoco como padre o madre de tus hijos, es más, hasta lo consideras un mal ejemplo a seguir para tu descendencia.

11. No comparten sus vidas sociales: no se reconocen socialmente como pareja, o por lo menos, a una de las partes le cuesta hacerlo. No te invita a eventos del trabajo, reuniones familiares, o fiestas con los amigos. Han desarrollado una relación clandestina que no sale de los dos, donde ambos ignoran por completo la realidad de cada quien.

12. Ha habido infidelidad y no se puede superar: hay parejas que logran superar el golpe de la infidelidad, mientras que hay otras que no. Si estás en una relación que está utilizando el hecho de la infidelidad como un as bajo la manga para castigar a tu pareja, hacerle sentir culpable y lograr dominio en la relación, advierto desde ya que no están en una relación de pareja, están en una relación de amo y esclavo.

13. No hay comunicación: de todos los puntos, es al que más hay que prestarle atención, porque sin él no se puede tratar de solucionar cualquiera de los aspectos mencionados. Es como suelo bromear: "hay personas que pasan a ser dos islas, y que a la hora de separarse en vez de poner diferencias irreconciliables hay que poner indiferencias irreconciliables”.

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